La reivindicación extremeña por un tren digno llega a la Comisión Europea
30 enero, 2018

El rechazo de la Junta a pagar el tren deja en el aire tres líneas regionales

El presidente de Renfe, Juan Alfaro, en la reunión con la Junta la pasada semana en Mérida. :: j. m. romero

La negativa de la Junta de Extremadura a firmar el nuevo convenio ferroviario que propone Renfe deja en el aire el futuro de tres líneas en la región. El Gobierno regional afirma que no quiere pagar por unos trenes que considera de mala calidad, por lo que pide que sea el Ejecutivo nacional el que asuma los costes. Pero si no hay acuerdo nada garantiza unos servicios que son deficitarios.

La Junta abona cuatro millones de euros al año para compensar a Renfe por las pérdidas en la explotación de los trayectos Cáceres-Valencia de Alcántara, Plasencia-Cáceres-Mérida, Cáceres-Mérida-Zafra-Llerena, Villanueva de la Serena-Badajoz y Cabeza del Buey-Badajoz.

Estas dos últimas relaciones forman parte de la línea Puertollano-Badajoz, que el Gobierno ha decidido asumir y que por tanto ya no pagará Extremadura. Bajan los kilómetros a abonar, pero el precio es más alto. Sube un 60%, según la Junta, por los nuevos cánones del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Aunque la región pasaría a pagar tres millones de euros, el Gobierno regional considera que el servicio no es el adecuado por el mal estado de las vías. Por ese motivo, la consejera de Medio Ambiente y Rural, Begoña García Bernal, trasladó la pasada semana al presidente de Renfe, Juan Alfaro, su rechazo al nuevo convenio y pidió una moratoria de dos años, hasta que concluyan las obras de mejora de la red extremeña.

Renfe mantendrá el servicio hasta que se produzca una decisión oficial del Gobierno

El director general de Transportes de la Junta, José González, insistió ayer en que la Junta no quiere pagar por un servicio deficiente. A una pregunta de Podemos sobre el convenio con Renfe, apuntó que «no vamos a firmar ningún contrato por ahora que suponga pagar ni un solo euro por la circulación de los vehículos regionalmente».

Como explicó, la Junta debe asumir el coste de esas líneas por la falta de viajeros. Pero González indicó que no hay viajeros por la mala calidad de la infraestructura. Y como las vías no se mejoran, no hay demanda y por tanto la Administración regional se ve obligada a seguir pagando. Junto a esto, indicó que no tiene sentido que Extremadura pague lo mismo que otras comunidades por «servicios prestados de distinta manera».

Por ese motivo, la Junta quiere no pagar durante al menos dos años, ya que es el plazo que maneja el Ministerio de Fomento para mejorar la infraestructura ferroviaria de la región. A partir de ese momento, el Gobierno regional estaría dispuesto a «discutir las consecuencias que pueda tener esa renovación de vía en los pasajeros que monten en el tren».

González apuntó que Renfe se limita a cobrar el canon que corresponde a Adif. «Por lo tanto, quien tiene que acordar esa moratoria es el Ministerio de Fomento», afirmó. También indicó que el Gobierno ha asumido la línea de Puertollano a Badajoz porque ha subido el número de viajeros y ya entra dentro de los límites legales, algo que, reconoció, no se da en el resto.

«No estamos dispuestos a pagar un 60% más», dijo el director general de Transportes. «Es más, no estamos dispuestos a pagar absolutamente nada». Pero también apuntó que la Junta quiere que el servicio permanezca y en tal caso abonar «lo que sea necesario», aunque con una contraprestación justa.

«Si nos negamos rotundamente, sin interponer una negociación, a mantener los trenes regionales mañana desaparecen», añadió. «Los trenes en Extremadura tendrían que haber desaparecido el 1 de enero de este año si no se hubiera pedido una moratoria mientras negociamos».

Renfe espera petición oficial

Por su parte, Renfe señala que esperará a conocer la propuesta de la Junta de Extremadura de manera oficial para analizar qué sucede con los trenes afectados por el convenio. Después de que el Gobierno haya asumido la línea Puertollano-Badajoz, se trata de los trayectos interiores Cáceres-Valencia de Alcántara, Plasencia-Cáceres-Mérida y Cáceres-Mérida-Zafra-Llerena.

La situación de la empresa pública es delicada, ya que la petición del Gobierno regional debe trasladarse al Ministerio de Fomento, pero la prestación del servicio corresponde a Renfe, que debe abonar el nuevo canon de Adif por la utilización de las vías. De ese modo, no está claro cuánto tiempo podría asumir el anterior convenio, que según el director general de Transportes de la Junta sigue en vigor hasta que se firme uno nuevo.

Además, la mejora de infraestructuras a la que alude la Junta abarca en principio la línea Madrid-Badajoz, lo que dejaría fuera a las conexiones con Valencia de Alcántara, Zafra y Llerena.

Renfe señala que mantendrá el servicio hasta que se produzca una decisión oficial, por lo que de momento los trenes seguirán circulando. Pero eso significa que si no hay acuerdo entre la Junta y el Gobierno el escenario podría cambiar.

HOY.es

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